1626. Guerra, Cortes y pactismo
Zaragoza, 21, 22 y 23 de octubre de 2026, Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Zaragoza.
En 1626 Francisco de Quevedo publicó en Zaragoza, en la imprenta de Pedro Verges, La vida del Buscón. El recorrido que don Pablos hace por España nos presenta una sociedad en crisis. En Europa las cosas no eran muy diferentes.
Ese mismo año 1626 se celebraron Cortes del Reino de Aragón en Barbastro y Calatayud, y también las hubo en Valencia y Cataluña. Felipe IV y su valido, el Conde-Duque de Olivares, plantearon en cada uno de estos parlamentos su programa de Unión de Armas, que, entre otras cuestiones, incluía una contribución al mantenimiento de un ejército permanente. Los aragoneses, cautos, rebajaron las pretensiones y recordaron que, pese a sucesivas peticiones, en especial durante el reinado de Felipe III, no se habían convocado Cortes desde 1592.
Con ocasión del cuarto centenario de las Cortes de 1626, este congreso aspira fundamentalmente a analizar el papel de aquel acontecimiento en la política del Rey Planeta y de su valido, el Conde-Duque de Olivares, así como en el contexto de la Guerra de los Treinta Años, cuyo alcance ha llevado a considerarla el primer conflicto de dimensiones mundiales.
Todo ello sin olvidar que en aquellas fechas seguía presente dentro y fuera de Aragón el recuerdo del levantamiento contra Felipe II en 1591, como bien ilustra Quevedo al poner en boca de Pablos la mención a «una espía francesa» de nombre Antonio Pérez.


