La IFC difunde en varias plataformas multimedia más de 20 horas de música grabada en órganos históricos
La Institución Fernando el Católico ha impulsado un proyecto pionero en España en el ámbito cultural compartiendo a las plataformas especializadas de la red más de veinte horas de música grabadas en órganos históricos aragoneses, procedentes de la colección Órganos históricos en Aragón, creada y dirigida desde esta entidad por el organista Jesús Gonzalo López.
De esta manera, se pueden escuchar ya en las plataformas Spotify, Amazon, Apple Music o Tidal, entre otras, los órganos históricos más destacados del patrimonio aragonés, con especial atención a la provincia de Zaragoza.
Para escuchar las grabaciones, el usuario únicamente tendrá que buscar en la plataforma de su elección el nombre de la colección seguido del municipio cuyo órgano histórico desee escuchar, o la colección seguida del título de la grabación. Por ejemplo: «Órganos históricos en Aragón. Paniza», o bien, «Órganos históricos en Aragón. Volumen 2».
La colección Órganos históricos en Aragón nace en 2002 y a lo largo de sus más de veinte años de trayectoria ha recogido de una manera profesional y estructurada, siguiendo un mismo modelo de trabajo y patrón editorial, la belleza sonora patrimonial de quinientos años de organería aragonesa de la máxima calidad, desde el siglo XVI, con la familia de organeros Córdoba, hasta modelos instrumentales de la época romántica y principios del siglo XX de los organeros Roqués o Ynchaurbe, contando con todas las escuelas aragonesas de organería del Barroco (siglos XVII y XVIII), sagas de los organeros Sesma, Longas o Sánchez-Usarralde, ofreciendo en su conjunto un abanico sonoro que engloba toda la época moderna, desde el Renacimiento al siglo XX, de un patrimonio único a nivel nacional y reconocido a nivel europeo.
Y es que el patrimonio organístico de Aragón, con 200 instrumentos, más de la mitad de los cuales se encuentran en la provincia de Zaragoza, es particularmente rico. De hecho, son 59 los órganos aragoneses que tienen consideración de Bien de Interés Cultural (BIC), 35 de ellos en la provincia de Zaragoza.
La música se ha registrado en los órganos de Almonacid de la Sierra, Ateca, Brea de Aragón, Calatayud, Cariñena, Daroca, La Almunia de Doña Godina, Longares, Muel, Paniza, Ricla, Tarazona, Tauste, Trasobares, Villarroya de la Sierra y Zaragoza, todos ellos de la provincia de Zaragoza. La colección también recoge interpretaciones en la provincia de Teruel, en Torrijo del Campo y Villarquemado; y en la provincia de Huesca, en Roda de Isábena.
Las grabaciones han sido realizadas mayoritariamente por la empresa especializada oscense Geaster, con Fernando Rivera como técnico de sonido, y han contado con los organistas aragoneses más destacados (José Luis Gonzalez Uriol, Javier Artigas, Marisol Mendive, Saskia Roures o el propio Jesús Gonzalo), junto a otros españoles (Montserrat Torrent, Roberto Fresco, José Luis Echechipía o Ignacio Ribas, entre otros) y organistas de diversas procedencias con las que Aragón ha mantenido históricamente mayor relación organística, como Francia, Italia, Portugal o Uruguay.
Atendiendo a la época y características del órgano histórico, en cada cedé se ofrece un repertorio específico, prestando especial atención a la obra de todos los organistas aragoneses del Renacimiento y Barroco, desde Aguilera de Heredia al ciego darocense Pablo Bruna, con monográficos específicos para los organistas Miguel López (natural de Villarroya de la Sierra) o el turolense Rafael Anglés (1730-1816). Se reúnen decenas de obras para órgano de autores europeos, españoles y aragoneses de todos los tiempos, desde Antonio de Cabezón a Hilarión Eslava. Entre los organistas del siglo XX cabe destacar la grabación de la obra de D. Joaquín Broto Salamero († 2006), último organista de tradición de las catedrales de Zaragoza.
Estas dos décadas de trabajo en la defensa y puesta en valor del patrimonio organístico histórico aragonés y su actualización al ofrecerlo en abierto al público en general a través de estas plataformas, manifiestan de nuevo el interés de la Institución Fernando el Católico, su dedicación a la cultura aragonesa y su decidida intención de adaptarse a los tiempos.



