Publicado en Zaragoza entre diciembre de 1935 y junio de 1936, el semanario Vanguardia fue el resultado de la colaboración entre las Juventudes Socialistas y las Juventudes Comunistas sobre la base del programa político representado por Francisco Largo Caballero. Autotitulado "Portavoz juvenil marxista-leninista" desde la tercera entrega, sus planteamientos ideológicos propugnaban la unificación del proletariado en alianzas obreras y campesinas, la constitución de una única central sindicalista y la movilización de la juventud en un frente antifascista.