El arte mudéjar fue una de las principales aportaciones de la Edad Media hispánica a la cultura europea, ya que en él se resumía la capacidad de entendimiento de los pueblos cristiano, musulmán y judío, que convivieron durante siglos en el suelo de la Península Ibérica.
En Aragón, la impronta de esta relación se tradujo en una manifestación artística con peculiaridades y personalidad propia: el mudéjar aragonés. En los siglos XIX y XX, una parte de la arquitectura aragonesa inspiró sus creaciones en dicho estilo.
Este libro analiza esa revisión del arte mudéjar en España y en Aragón, y ahonda en el conocimiento de una corriente arquitectónica, el neomudéjar aragonés, y de sus artífices. Al mismo tiempo, se profundiza en el análisis de sus principales edificios, con el objeto de reconocer su valor y asegurar la protección que, como componentes de nuestro patrimonio cultural, merecen.