Galiay considera la arquitectura mudéjar y propone un detenido estudio de su decoración, basada en el trazado de elementos geométricos. Exteriores e interiores participan del mismo sistema ornamental, encontrando en el lazo su argumento esencial y analizando el trazado de los lazos de seis y de ocho con los métodos utilizados, y exponiendo con claridad las transformaciones geométricas de los polígonos regulares y su conversión en estrellas y sistemas generadores sencillos.