El presente estudio sobre Mariano Rubio, «El proyecto siempre renovado», constituye la séptima aportación monográfica de María Cristina Gil Imaz al estudio de los grabadores aragoneses (anteriormente fueron los estudios publicados y objeto de sendas exposiciones sobre Maite Ubide: Con cierto acento latino; Manuel Lahoz Valle, grabador; El mundo escénico de Natalio Bayo; Alejandro Cañada, grabador; Antonio F. Molina. La posible pasión de ser artista; Borja de Pedro). El planteamiento del estudio abarca la ordenación de su obra, la indagación en las motivaciones diversas del artista y en destacar las aportaciones realizadas de un proyecto siempre en renovación, además de trazar la biografía de un artista que encuentra en Zaragoza su casa y el reconocimiento a una obra de sello aragonés.